Tripanofobia: más que miedo a las agujas

Es muy probable que todos, durante la infancia, hayamos sentido temor a las inyecciones. Pero, ¿qué sucede cuando este miedo se intensifica y continúa afectándonos durante la vida adulta?. A este miedo se le conoce como tripanofobia y es una de las fobias más recurrentes en todo el mundo.

¿Qué es la tripanofobia?

Cuando hablamos de tripanofobia, hablamos del miedo a las agujas y a las inyecciones, pero no exactamente a las agujas como objetos.

En sí, la tripanofobia es una fobia específica a las agujas médicas y/o a los procedimientos médicos que involucran inyecciones o agujas hipodérmicas.

Y aunque esta comúnmente relacionada con los niños, lo cierto es que la tripanofobia también afecta a los más grandes. Se estima que un 23 % de la población adulta del mundo teme a los pinchazos de las inyecciones. 

Más que miedo a las agujas

Las personas que sufren de este trastorno pueden tener diversas manifestaciones psicosomáticas que van desde el mareo y malestar hasta sentir tal pánico a las agujas. Incluso, llegan a evitar cualquier práctica que requiera una inyección.

Este último es el aspecto más inquietante de la tripanofobia, ya que este puede representar una causa indirecta de muerte entre las personas que, debido a su miedo, evitan recibir tratamientos médicos y dentales, vacunas y analíticas.

En 1994, la tripanofobia fue reconocida como una fobia específica en el Manual de Diagnóstico y Estadística (DSM) en el año 1994 y desde entonces ha sido objeto de diversos estudios en los cuales se han podido identificar distintas manifestaciones de este trastorno.

Tipos de tripanofobia

Dentro de la tripanofobia, podemos identificar varios tipos según las siguientes características:

Vasovagal:

Las personas con este tipo de tripanofobia reaccionan con un reflejo vasovagal o en otras palabras, se desmayan (o casi se desmayan). Ocasionalmente tienen convulsiones antes, durante o después de un procedimiento con aguja. 

Esta es una reacción puramente biológica, probablemente genética y suele desencadenarse por la sensación (no necesariamente dolorosa) de una aguja que entra en el cuerpo.

Otros síntomas relacionados a este tipo de fobia en el momento de la inyección, incluyen:

  • sudoración
  • mareos
  • náuseas
  • palidez
  • ataques de pánico
  • caída de la tensión arterial
  • caída de la frecuencia cardíaca

En las personas con este tipo de fobia se puede desencadenar una experiencia sumamente traumática que incluso,  puede llegar a experimentar reflejos vasovagales con sólo recordarlo. Por eso no es extraño que estos pacientes, más allá de sufrir un miedo consciente al procedimiento con aguja en sí, sientan gran estrés y temor anticipado a la reacción de su cuerpo frente a las inyecciones.

En casos muy raros de fobia severa, la caída de la presión arterial causada por el reflejo de choque vasovagal puede causar la muerte. En un estudio publicado en 1995 por el  Dr. James G. Hamilton sobre la fobia a las agujas, se documentaron 23 fallecimientos como resultado directo del choque vasovagal durante un procedimiento con aguja. 

Afortunadamente, en los últimos años se ha venido aplicando una técnica conocida como «tensión aplicada».  Esta técnica sirve para mantener la presión arterial del paciente a fin de evitar los aspectos desagradables, y en ocasiones peligrosos, de la reacción vasovagal. 

Asociativa:

La tripanofobia asociativa es la fobia clásica. Se da como resultado de una experiencia traumática, generalmente en la infancia, entre las edades de 3 a 6 años, durante algún procedimiento médico con aguja.

En consecuencia, existe un subtipo de esta fobia. Se le denomina “fobia combativa o resistiva” y su nombre se debe a que algunas personas pueden volverse bastante agresivas con el personal médico cuando se enfrentan a un procedimiento con aguja, aún cuando son de carácter tranquilo .

Hiperalgésica:

Los pacientes con este tipo de fobia a las agujas tienen una hipersensibilidad hereditaria al dolor o hiperalgesia. Para ellos, el dolor de una inyección es insoportable. Sus síntomas incluyen ansiedad extrema, presión arterial y frecuencia cardíaca elevadas en el punto inmediato de penetración de la aguja o segundos antes.

Se cree que este tipo de fobia es bastante raro y lo padece menos del 1 % de la población.

Causas de la Tripanofobia

Actualmente no se conoce con exactitud el por qué algunas personas desarrollan fobia a las agujas. Sin embargo, según un estudio realizado en 1995 por el Dr. Hamilton, se cree que una parte significativa de los casos de fobia a las agujas son en realidad una afección médica de orígenes genéticos. De igual manera, el Dr Hamilton plantea que la tripanofobia no es una fobia como las otras.

Según su criterio, la fobia a las agujas es en realidad una fobia a la reacción física e involuntaria del cuerpo a los procedimientos con agujas (en lugar de la inyección en sí). Por eso no es de extrañarse que exista una fracción grande (y de crecimiento muy rápido) de casos de fobia a las agujas que surgen cómo el resultado de experiencias traumáticas con procedimientos con agujas, doctores o inyecciones.

Otros factores que pueden influir en el desarrollo de la tripanofobia pueden ser:

  • Parientes que han tenido fobias (comportamiento genético o aprendido)
  • Cambios en la química del cerebro
  • Tener un temperamento sensible, inhibidor o negativo
  • Fobias infantiles que han aparecido a partir de los 10 años

En algunos casos, ciertas situaciones experimentadas a partir del uso de agujas pueden desencadenar la fobia:

  • Tener una reacción reflejo vasovagal (Desmayos o mareos)
  • Malos recuerdos y ansiedad, como recuerdos de inyecciones dolorosas, que pueden desencadenarse al ver una aguja
  • Miedos o hipocondría relacionados con la medicina
  • Sensibilidad al dolor, que tiende a ser genético y causa mucha ansiedad, presión arterial o frecuencia cardíaca durante los procedimientos médicos que involucran una aguja
  • Miedo a ser inmovilizado (como es el caso de pacientes que necesitan recibir anestesia)

Síntomas de la Tripanofobia

Sus síntomas aparecen cuando una persona ve agujas o se le dice que tendrá que someterse a un procedimiento que las involucran:

  • Desmayos y mareos
  • Trastorno de ansiedad
  • Insomnio
  • Atraques de pánico
  • Hipertensión (Presión sanguínea alta)
  • Taquicardia (frecuencia cardiaca acelerada)
  • Violencia
  • Abstención médica

Diagnóstico

El miedo extremo a las agujas puede obstaculizar la valoración y tratamiento de la tripanofobia. Para su diagnóstico, el médico debe descartar cualquier enfermedad física a través de un examen médico y posteriormente recomendar una consulta con un profesional de salud mental.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento de la tripanofobia es encontrar la raíz de la fobia. Por eso, el procedimiento puede ser diferente en cada persona. Entre los tratamientos más comunes se encuentran: 

  • Terapia de exposición. Esta terapia está enfocada en cambiar la respuesta mental y física frente al miedo a las agujas a través de la exposición a las agujas y los pensamientos relacionados que desencadenan. Durante la terapia, se comienza mostrando fotos de agujas al paciente y así progresivamente, hasta pedirle que imagine «que le inyectan una aguja».
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC). Con la terapia cognitivo-conductual, el terapeuta buscará  explorar el miedo a las agujas del paciente durante sesiones de terapia y le enseñará técnicas para aprender a enfrentarlo.
  • La medicación es necesaria cuando el paciente está tan estresado que no es receptivo a la psicoterapia. Los medicamentos ansiolíticos y sedantes pueden relajar el cuerpo y el cerebro lo suficiente como para reducir los síntomas. También se pueden usar medicamentos durante un análisis de sangre o una vacuna, si esto ayuda a reducir su estrés.
  • Hipnoterapia: La hipnoterapia es una opción alternativa a la psicoterapia. Y aunque el enfoque de la sesión dependerá en gran medida del origen de la fobia y la personalidad del paciente, siempre se buscará reducir la respuesta a la fobia y aumentar su capacidad para mantener la calma.

No todas las personas con esta afección necesitan tratamiento.  Sin embargo, si esta fobia no es controlada puede acarrear problemas de salud, principalmente en aquellos pacientes que evitan acudir al médico por temor a ser inyectados.

La tripanofobia puede ser debilitante e interferir en gran medida con la calidad de vida de una persona.

Otros tratamientos

  • Tensión aplicada: Para aquellos que experimentan la triponafobia del tipo vasovagal (desmayo), existen otras técnicas más específicas como la tensión aplicada, que pueden prevenir la pérdida del conocimiento durante, o después de los procedimientos con agujas.
  • Anestésico tópico y oral: Quizá uno de los tratamientos más importantes para la fobia a las agujas es el uso de un anestésico tópico (lidocaina) o un dispositivo como el parche Rapydan, que evitará la sensación de penetración de la aguja. En algunos casos, el anestésico tópico se acompaña con un sedante oral.

Tripanofobia en niños

El miedo a las agujas durante la infancia suele ser muy común pero generalmente logra ser controlado. Sin embargo, algunos niños pueden sufrir fobia severa a las agujas y sus síntomas, incluyendo desmayos y ataques de pánico. En estos casos, se recomienda acudir al médico de cabecera para determinar las causas y tratamiento adecuado para el menor.

Igualmente, el uso de dispositivos como Buzzy pueden ayudar a eliminar la sensación de dolor durante las vacunas o la extracción de sangre a través del uso del frío y las vibraciones.

De igual forma, se recomienda a los padres brindar apoyo psicológico a los niños que sufren de tripanofobia, practicar técnicas de relajación, al igual que bromas, abrazos y premios puede ayudar a disipar paulatinamente la fobia a las agujas.

Tripanofobia e injerto capilar

La fobia a las agujas puede representar uno de los mayores obstáculos para aquellas personas que tienen problemas de pérdida de cabello y/o calvicie, y les gustaría someterse a una intervención de trasplante capilar.  Afortunadamente, existen técnicas que ofrecen alternativas para estas personas tales como:

Anestesia para trasplante capilar sin agujas

En los procedimientos de trasplante de cabello se utilizan inyecciones sin aguja (ISA) para inyectar los anestésicos. A través de una proyección intradérmica que penetra la piel del paciente a alta presión, sin el uso de agujas o siquiera el contacto con la piel del paciente.

Generalmente, las inyecciones sin aguja (ISA) se utilizan en combinación con inyecciones de aguja convencionales para aplicar anestesia local en el área del cuero cabelludo del paciente. Con la primera inyección ISA se reduce cualquier dolor o malestar, mientras que las agujas tradicionales son usadas como un paso adicional para garantizar que el cuero cabelludo esté completamente anestesiado.

Conclusión

Entre todas las fobias que existen, se cree que la tripanofobia una de las fobias más peligrosas debido a que usualmente, las personas que la padecen evitan acudir al médico para no enfrentarse a las agujas.

Sus síntomas pueden llegar a ser debilitantes y en algunos pacientes es necesario realizar intervenciones terapéuticas que ayuden a minimizar la ansiedad y sus efectos psicosomáticos.

Pogonofobia ¿Que es?

 

Sttefany Bolaños especialista en Marketing Digital. Cuando no está trabajando en nuevos proyectos, puedes encontrarla leyendo todo sobre el cuidado capilar femenino.

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